Por una vision optima

shutterstock_9408352La presbicia, que literalmente significa “ojo envejecido”, es una condición ocular relacionada con la edad que limita ver las cosas de cerca. Su atención médica mejora considerablemente la calidad de vida del paciente.

 

Dr. Enrique Suarez
Cirujano oftalmólogo

 

Todos tenemos dentro del ojo un lente natural llamado cristalino, y como su nombre indica, debe ser de igual característica, transparente. Sin embargo, con el paso del tiempo éste se va endureciendo y luego opacando, efecto que se conoce como cataratas; falla visual relacionada con el envejecimiento que se manifiesta generalmente después de los 40 años con dificultad para la lectura cercana.

Esta condición se debe básicamente a la incapacidad de los músculos intraoculares de modificar la curvatura del cristalino, haciéndolo más convexo ya que como mencionamos anteriormente, con la edad se ha vuelto más rígido, menos flexible.

Hasta ahora la corrección de este molesto defecto visual se ha realizado con métodos convencionales como anteojos o espejuelos. No obstante, hoy día existen otras alternativas para su solución, entre ellos la cirugía.

Al tratarse de una incapacidad visual por envejecimiento del cristalino para acomodar y enfocar imágenes a corta distancia, la única solución permanente y definitiva es su reemplazo por lentes intraoculares que, no sólo tienen la posibilidad de corregir la presbicia, sino que además pueden eliminar cualquier defecto visual pre existente como miopía, hipermetropía o astigmatismo, promoviendo de esta forma que el paciente no necesite el utilizar espejuelos para ninguna distancia por el resto de la vida.

Inicialmente esta cirugía se realizaba en aquellos que el cristalino se había endurecido u opacado, desarrollando con esto cataratas. Pero desde hace mas de 10 años, decenas de miles de pacientes han sido intervenidos de presbicia sin tener cataratas, es decir, reemplazando el cristalino aún transparente pero esclerosado sin poder enfocar imágenes a corta distancia, por lentes intraoculares capaces de corregir este y otros defectos visuales.

Existe en el mercado distintos tipos de lentes intraoculares diseñados para la corrección de la presbicia, entre ellos monofocales (en “monovision”), acomodativos, multifocales, trifocales, etc. Cada uno de ellos tiene indicaciones muy específicas dependiendo del paciente, su profesión, hobbies, actividades laborales, perfil psicológico, nivel de exigencia, patologías oculares o sistémicas, etc.

El tiempo dedicado por el medico oftalmólogo para evaluar al paciente integralmente, conversar detenidamente de los pros y contras de cada lente en particular y por supuesto, la experticia quirurgica del cirujano en alto volumen de implante de ellos, es determinante para un resultado satisfactorio tanto para el paciente, como para el médico.

La cirugía es un procedimiento sumamente sencillo y seguro, que se realiza en condiciones de esterilidad, con anestesia tópica, es decir, sólo con gotas o colirios anestésicos; no hay inyecciones. Toma unos 10 minutos en promedio y se realiza separadamente cada ojo, con una semana de diferencia entre el primero y el segundo. Lógicamente, durante la primera semana la visión todavía no es satisfactoria ya que, aunque la inflamación es mínima, se requiere pasar el proceso de desinflamación y cicatrización. Además, ni con anteojos o espejuelos que tengan un solo vidrio la visión es buena, la confusión visual es importante. Se requiere tener ambos ojos corregidos para que el cerebro pueda integrar ambas imágenes que aporta cada uno por separado para así, lograr una visión satisfactoria.

Cita: “Así como desde hace más de 30 años se operan exitosamente los defectos refractivos para visión lejana (miopía o astigmatismo) ya hay tiempo y experiencia a nivel mundial de más de una década en corrección de la presbicia”.