El correcto cuidado de la columna

En ocasiones, ésta puede presentar condiciones que pueden ser resueltas efectivamente siempre y cuando se conjugue un buen diagnóstico con el tratamiento adecuado.

Dr. Ulises Acosta Díaz
Neurocirujano

En la actualidad, las quejas sobre dolores o molestias en la columna vertebral son parte de nuestro día a día. Factores como la carga laboral intensa, asociadas al sobrepeso y a la poca higiene postural, han propiciado un aumento de las enfermedades de la columna vertebral.

La manifestación clásica de este grupo de enfermedades es el dolor, parestesias (calambres como se conoce popularmente), que puede dirigirse a los brazos o piernas, así como debilidad para caminar o hacer algunos movimientos.

El dolor bajo de espalda es tan común que se encuentra entre las primeras causas de consulta especializada, pero con la suerte que en la mayoría de los casos son episodios puntuales que no requieren una conducta agresiva.  Lo importante es, ante su presencia, una evaluación especializada y minuciosa, ya que un dolor pudiera ir desde uno muscular posicional hasta una lesión tumoral que amerite acciones terapéuticas inmediatas.

Es imposible hablar de columna vertebral sin mencionar en un primer tiempo la hernia discal. Para ilustrar un poquito mejor a los lectores debemos entender que, la columna está compuesta por vertebras que van desde la cabeza al sacro. Entre cada cuerpo vertebral se encuentra el disco que las une entre sí y que al mismo tiempo amortigua y nos permite ser flexibles.  Cuando por alguna razón un fragmento del disco sale de su lugar se produce una hernia discal. Y si éste presiona una raíz nerviosa generará dolor en el territorio del nervio afectado, por lo general brazos o piernas, en este caso, término conocido como ciática o lumbosciatica.

Tener una hernia discal no es sinónimo de cirugía, al contrario, más del 80% de las hernias discales no llegan al quirófano; con un tratamiento conservador de medicamentos, reposo y fisiatría sanan. Solo un pequeño porcentaje que con tratamientos no invasivos no mejora requiere intervención.

Existen diferentes métodos quirúrgicos para este tratamiento, siendo los más populares las microdisectomias endoscópicas y microscópicas, afortunadamente disponibles en nuestro país. Sin importar la técnica seleccionada, tienen el mismo objetivo: descomprimir la raíz nerviosa afectada.

Un grupo importante de enfermedades de la columna está compuesto por las deformidades, como escoliosis y espondilolistesis, que en muchos casos necesitan estabilización con implantes, tornillos, barras… El objetivo principal es corregir la deformidad para llegar a ser lo más anatómicos posible, proteger las estructuras neurológicas y conservar o recuperar la funcionabilidad.

La mayoría de los materiales utilizados están hechos en titanio: un metal muy inocuo, de pocos efectos adversos y que no es detectado por los controles de metales de los aeropuertos (interrogante frecuente en los pacientes).

Las fracturas de columna debido a su mecanismo son frecuentes en adultos jóvenes; en su mayoría implican accidentes de alta sinergia, ya sea por vehículos motorizados o deportes. Por otro lado, en las personas de mayor edad resulta distinto, producto del estilo de vida mismo.  Regularmente de deben a caídas de sus propios pies en combinación con una mineralización ósea deficiente u osteoporosis.

Es importante resaltar que los dolores de espalda, sobre todo, cuando son intensos y constantes, no deben ser minimizados, pues las vértebras pueden ser hogar para tumores, desde primarios en la columna misma, así como metástasis de canceres a distancia. Además, las vértebras debido a su número y vascularidad tienden a ser lugares predilectos ante algunos tipos de neoplasias.

La población en general tiene como creencia cuasi universal, que una cirugía de la columna vertebral implica déficit neurológico tácito, o como se dice popularmente “el que se opera de ahí queda en silla de ruedas”. La realidad es que esto está lejos de ser cierto. Las técnicas han evolucionado sorprendentemente; los procedimientos mínimamente invasivos están presentes en los quirófanos y los sistemas de neuromonitoreo transquirúrgico, alertan ante  la posibilidad de algún daño neurológico aún el paciente esté dormido bajo anestesia general.

Cita: “Las enfermedades de la columna vertebral tienen múltiples formas de manifestarse, siendo el dolor la carta de presentación de prácticamente todas”.

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