Pedro Ureña Velásquez

Su impronta, su huella, su legado… es indiscutible en el sector salud-cardiovascular de la República Dominicana. Esto sumado a su vocación de servicio, con especial atención en los más necesitados, que le ha hecho merecedor de un sitial preferencial en el gremio al que pertenece y en la sociedad en general.

En pleno siglo XXI,  hablando en términos de afecciones cardiovasculares, la hipertensión arterial y la diabetes encabezan la lista. Se estima que más de un 30% de la población mundial padece de hipertensión arterial con perspectivas de continuar la tendencia actual a más de un 50% de la población adulta para los próximos 10 años. La diabetes continúa en ascenso y ya se habla de rangos epidémicos con más de un 9 % de adultos afectados en el mundo. En términos de causas de muerte, el infarto agudo al miocardio y el accidente cerebrovascular fueron responsables de 17.9 millones de fallecidos en el mundo en el 2015.

Ante esta realidad latente, de la que Republica Dominicana no escapa, el destacado profesional de la cardiología dominicana, Pedro Ureña, nos abrió las puertas de su consultorio, con quien conversamos acerca de diversos tópicos que resultarán de sumo interés para ustedes, nuestros fieles lectores de CHT Magazine.

¿Cómo evalúa el panorama nacional en materia de servicios de salud cardiológicos?  Nuestro país cuenta con servicios de clase mundial, algo impensable apenas dos décadas atrás; cirugía cardiaca, procedimientos hemodinámicos, electrofisiológicos y pediátricos son realizados de manera rutinaria en diversos centros a nivel nacional. Sin embargo existen retos: un porcentaje importante de la población todavía carece de acceso, el reembolso por los procedimientos se encuentra entre los más bajos de Latinoamérica, y esto podría comprometer a futuro el crecimiento experimentado hasta la fecha. Para darte un ejemplo, las tarifas para una cirugía cardiaca o un cateterismo están al mismo nivel que hace 20 años a pesar de la fluctuación del dólar y la inflación, esto constituye una amenaza para el desarrollo del sector.

 ¿Y en cuanto a investigación? Se ha avanzado, pero nos falta mucho, se realizan estudios clínicos  y hemos sido participe de estudios internacionales, pero carecemos de una política de investigación o una institución dedicada con fondos disponibles de manera constante.  La mayoría de estudios presentados a la fecha son mayormente de corte epidemiológico, realizados por instituciones o profesionales de manera paralela a sus obligaciones laborales. Contar con investigadores dedicados es una utopía, actualmente, hasta que se pueda lograr una remuneración adecuada para el quehacer científico.

¿Cuáles avances presenta la ciencia en este campo de la medicina?  La cardiología se presenta como una de las especialidades con mayores avances en las últimas  décadas. La fisiopatología de las enfermedades, en particular la arterioesclerosis, ha permitido el desarrollo de medicamentos y un mejor entendimiento de cómo detener el proceso. El tratamiento temprano del infarto y el manejo del fallo cardíaco han permitido en gran parte una mayor sobrevivencia de la población. El control de la hipertensión y la diabetes hoy día se hace de manera más segura gracias a la efectividad y tolerabilidad de las nuevas terapias.

Hábitos para un corazón sano… Tenemos dos grandes limitaciones para la salud cardiovascular. La primera es el sedentarismo, algo muy prevalente en la sociedad moderna, donde el desarrollo, el entretenimiento y el trabajo promueven un estilo de vida con poca actividad física. Por otro lado, la alimentación hípercalórica es promovida de manera constante. Una mayor disponibilidad y mucha promoción de alimentos ricos en azucares y grasas saturadas explica por qué  enfermedades como la obesidad, diabetes e hipertensión tienen una presencia mayor que en ninguna otra época de la humanidad.

¿Y cuáles considerados “comunes”, resultan letales?  El cigarrillo lidera la lista en hábitos letales; su consumo está ligado a un aumento significativo de enfermedad vascular, inclusive la exposición de forma pasiva. Un alto uso de sal está asociado a la hipertensión arterial así como la insuficiencia cardiaca. Y no podemos evitar mencionar la elevada ingesta de azucares y grasas como factor predisponente importante a padecer enfermedad cardiovascular.

¿Qué medidas deben tomar quienes tienen precedentes familiares?  La herencia o factor genético es importante a la hora de determinar riesgo. Si tenemos un pariente de primera generación, en el caso del hombre antes de los 55 años y en la mujer antes de los 65, con infarto o accidente cerebrovascular, las estadísticas muestran una probabilidad mayor de padecerla. En estos casos, el control de los factores de riesgo se hace imperativo. Un adecuado control de colesterol y la tensión arterial de manera temprana, así como el mantener el peso y monitoreo continuo pueden cambiar el pronóstico.

 ¿A qué se debe el creciente aumento de problemas cardíacos en personas jóvenes? La comodidad inherente al desarrollo, una disminución de actividad física, una mayor ingesta calórica y el estrés asociado a la vida moderna, son todos factores que promueven la aparición de enfermedades cardiovasculares a temprana edad.

Síntomas que indican que hay que acudir al médico rápidamente… Presión en el pecho, falta de aire, palpitaciones, disminución en la capacidad física, desmayo, hinchazón, son todos signos que pudiesen indicar una afección cardiovascular.

La obesidad, la diabetes, la presión arterial alta pueden conducir a enfermedades del corazón. ¿Cómo actuar ante esta realidad? Ese es el gran reto, y está dentro de los objetivos de la Organización Mundial de la Salud. La educación temprana desde la niñez parecería ser la estrategia con mayor posibilidad de resultados.  Retomar la actividad física, menos televisión y computadoras, y más conciencia sobre la dieta son estrategias claves a la hora de disminuir la incidencia de este flagelo representado por la obesidad, diabetes e hipertensión.

¿Quiénes son más propensos a padecer de enfermedades del corazón: hombres o mujeres? Estudios epidemiológicos recientes todavía presentan al hombre con mayor propensión, sin embargo, en las últimas décadas hemos visto un aumento substancial en mujeres con afección cardiovascular. La mujer y su rol como ente productivo en la sociedad, tabaquismo, estrés y una peor respuesta a tratamientos correctivos han hecho al sexo femenino objetivo importante de estrategias tendentes a disminuir la incidencia de enfermedad cardiovascular.

Cuéntenos sobre la fundación que dirige, en qué consiste y que servicios ofrece…  Heart Care Dominicana (HCD) surge en el año 2000 mediante una alianza estratégica con fundaciones internacionales dedicadas a promover salud cardiovascular en países en vía de desarrollo, mediante jornadas de educación, entrenamiento y tratamiento de afecciones cardiovasculares.

Iniciamos enfocándonos en pacientes pediátricos con patologías que requerían corrección quirúrgica, en un momento en el cual el país carecía de servicios. En el primer año, más de 100 niños fueron intervenidos en el Hospital General Plaza de la Salud, continuando periódicamente en diversas instituciones hasta la fecha. Estas jornadas sustentaron el posterior desarrollo de servicios pediátricos cardiovasculares que hoy día ofrecen atención de calidad con personal local. Podríamos decir que parte de estos logros gracias a la experiencia adquirida.

Hemos evolucionado y hoy día HCD no sólo se enfoca en la población pediátrica, continuamos tratando pacientes de todas las edades cuya condición económica no les permite acceder a procedimientos correctivos de alto costo. En adición, iniciamos hace cuatro años el proyecto Rutas de la Salud, trasladándonos a comunidades en el interior del país para realizar jornadas de atención, educación y promoción de la prevención cardiovascular. Este es un factor importante y la vez carente en nuestros pacientes. Más de 14,000 pacientes han sido atendidos a través de Heart Care Dominicana.

¿Qué ha sido lo más gratificante de la misma?  Sería muy larga la lista para enumerar las experiencias gratificantes con la Fundación, pero podría resumirlo diciéndoles que no hay mayor recompensa para un médico que llevar esperanza a quien hasta ese momento, por su condición económica, carece de alternativas para palear o mejorar su condición de salud.

¿Y de su carrera a modo general?  Sin lugar a dudas regresar a mi país y sentir que de alguna forma, a pesar de las limitaciones inherentes a nuestro sistema de salud, hemos podido contribuir al desarrollo de la cardiología dominicana, y cómo se traduce en mejor atención a nuestra población.

¿Qué planes tiene en agenda la fundación?  Continuar y expandir nuestro radio de acción, no sólo de forma correctiva si no en la preventiva. Mantenernos innovando, tratando de llevar a la población desposeída procedimientos de alto nivel técnico y cuyo costo les imposibilita su acceso.

Ha sido uno de los personajes claves para la cardiología moderna en RD. ¿Cuál es el siguiente paso?  Estamos involucrados en diversos proyectos dirigidos a mejorar el nivel de atención. He sido un abanderado de que el subdesarrollo no debe ser la excusa para limitar el crecimiento y acceso a medicina de vanguardia. La educación continuada y actualización médica siempre ha sido uno de los pilares en nuestra práctica médica. En Medicina Cardiovascular Asociada (MCA) estamos involucrados en el desarrollo de actividades científicas y congresos de actualización que apoyen esta iniciativa. Continuar estudiando, investigando y tratando de traer de diversas formas a nuestro país los adelantos de la cardiología mundial.

Perfil académico-profesional 

Graduado de Medicina en 1988, en INTEC (Magna Cum Laude). Postgrado en Medicina Interna y Cardiología Clínica en el Hospital Mount Sinai, Miami Beach, y en Cardiología Intervencional en la Universidad de Brown Providence, Rhode Island. Certificado por los Boards de Cardiología Clínica y Cardiología Intervencional.

Entre las funciones desempeñadas: Jefe de Residentes de Medicina Interna y de Cardiología en el Mount Sinai, y Fellow de Enseñanza en la Universidad de Brown.

El Dr. Ureña es pasado miembro directivo de la Sociedad Dominicana de Cardiología y pasado gobernador del Capítulo Dominicano del Colegio Americano de Cardiología, ACC.   Actualmente preside la Fundación Heart Care Dominicana, es Director Médico de Medicina Cardiovascular  Asociada (MCA) y Fellow del Colegio Americano de Cardiología, de la Sociedad Americana de Intervencionismo (SCAI) y de la Sociedad Americana de Médicos Toráxicos (ACCP).

Además, es miembro de las siguientes sociedades: Colegio Médico Dominicano, Sociedad Dominicana de Cardiología y Sociedad Europea de Cardiología.

 Medicina Cardiovascular Asociada (MCA)

Dirección: C/ Rafael Augusto Sánchez No. 45 Torre MedicalNet Suite 60, Piatini, Santo Domingo, Rep. Dom.

C/ Fantino Falco No. 24, Edif. Jaime Báez, 3er. piso, Naco, Santo Domingo, Rep. Dom.

Tel.: 809 566 8000

Web: www.mca.com.do

E-mail: purena@mca.com.do

Citas:

“No hay mayor recompensa para un médico que llevar esperanza a quien hasta ese momento, por su condición económica, carece de alternativas para palear o mejorar su condición de salud”.

“He sido un abanderado de que el subdesarrollo no debe ser la excusa para limitar el crecimiento y acceso a medicina de vanguardia”.