Agua para una piel radiante

Tomar dos litros de agua diarios contribuye con la salud de la piel; un antídoto esencial contra las arrugas y la resequedad.

Para mantener una buena salud resulta vital beber suficiente agua a diario, sobre todo porque ayuda en los procesos de digestión, circulación y absorción, inclusive en el de excreción. ¿Pero qué pasa realmente con la piel?… Todos hemos escuchado que ingerir este preciado líquido nos proporciona una piel más sana, radiante y juvenil, pues al igual que los demás órganos está formada por células, y éstas en especial, más que las otras, están constituidas por agua.

En nuestro clima tropical, donde no hay cambios de estación y siempre hay calor, todo tiende a resecarse. La cara se descama, los brazos se tornan opacos y grisáceos, las caderas y muslos sufren de ardor bajo los pantalones apretados y jeans… Por eso imprescindible el consumo de suficiente agua.

Estudios realizados por centros dermatológicos han demostrado los efectos de beber dos litros diarios de agua durante cuatro semanas. Confirmaron el aumento de la densidad de la piel y su grosor. Además, el aumento de la circulación, dándole a la piel un tono más juvenil. De ahí que no resulte extraño escuchar a muchas celebridades asegurar que su perfecta piel luminosa se debe a la abundante cantidad de agua que beben.

 

Importancia. El agua hace una gran diferencia en nuestra salud. Sin una ingesta adecuada la piel luce seca; las arrugas y los poros son más visibles. “Esto sucede porque el agua inunda la piel, produciendo que las arrugas se “llenen” y sean menos visibles, al igual que sucede con los poros dilatados, que gracias al agua ingerida se hacen menos notorios. Es un efecto cuasi mecánico”, explica la dermatóloga y especialista en medicina antiedad, Raquel de la Cruz.

Una gran variedad de estructuras en la piel que soportan el colágeno requieren agua para trabajar efectivamente. “Cuando una piel está hidratada, llena y elástica padece menos de agrietamiento y no deja que se introduzcan partículas que causen irritaciones y acné”, explica la experta, resaltando que otro tema importante es la relación del consumo de agua y los riñones. “Recordemos que el mayor volumen de agua se elimina a través de la orina -entre 1 y 2 litros diarios- dependiendo de la cantidad de líquido ingerido”, puntualiza.

 

Apoyo…

Recomendaciones. Raquel De la Cruz las enlista a continuación:

  1. Refrescarse por las mañanas, después de la ducha, con un poco de agua mineral fría, rociada con un atomizador. Esperar que seque de forma natural y luego aplicar el maquillaje como de costumbre (si se es mujer).
  2. Disponer de tiempo para realizar un spa en casa. Cada vez que se pueda, tomar un baño de tina con agua tibia, aceites de aromaterapia y un buen masaje.
  3. Reactiva tu sistema inmunológico con duchas alternadas de agua caliente y fría. Mejoran la circulación y dan a la piel un aspecto más lozano.
  4. Antes de dormir, un baño de agua tibia con dos cucharaditas de miel y unas gotas de aceite de lavanda permitirá un descanso reparador.
  5. Beber diariamente al menos dos litros de agua.

Cita: “Un consumo adecuado de agua ayuda a la circulación, dándole a la piel un tono más juvenil”.