Neurocirugía y turismo de salud

RD se posiciona como un destino que abraza esta especialidad a la atura de la medicina del llamado Primer Mundo.

Ulises Acosta Díaz
Neurocirujano

Décadas atrás, considerar a la República Dominicana como una opción a la hora de tratar algún padecimiento medico parecía algo completamente divorciado de la realidad, y si se tratase una especialidad con altos requerimientos tecnológicos como la neurocirugía, mucho menos. En el día de hoy, con orgullo puedo decir que esta realidad ha cambiado, ya que contamos con recursos y un personal que nos permite cumplir con el estándar mundial, garantizando así resultados óptimos para nuestros pacientes.

Llevar a cabo con éxito una neurocirugía es como realizar una buena comida, no sólo se requiere de un buen cocinero, sino una buena cocina e ingredientes; es necesaria una estructura hospitalaria sólida, respaldada con equipos de alta tecnología y un soporte medico que abarque las principales especialidades para cubrir enfermedades colaterales que surgen en los grandes procesos neuropatológicos.  Una unidad de Cuidados Intensivos bien equipada es la aliada número uno de los enfermos del sistema nervioso; prácticamente el 100% de los pacientes operados de la cabeza requieren de una vigilancia cercana en una unidad de este tipo durante los primeros días posteriores a la intervención. Dentro del quirófano propiamente dicho, el neuroanestesiólogo juega un papel fundamental, hay parámetros para mantener una buena perfusión cerebral, verificar la movilidad correcta de las extremidades en procedimientos medulares y evitar  una convulsión, entre otros, que requieren de una capacitación especial, y que se conjugan con nuestro gesto de garantizar el mejor resultado para el paciente.

Posibles escenarios. Los accidentes cerebrovasculares son la segunda causa de muerte a nivel mundial y una de las principales de discapacidad. Dentro de las claves para un buen resultado y disminuir las secuelas está el tiempo de acción. En los casos isquémicos, cuando alguna arteria se tapa, se debe hacer el diagnostico rápido para valorar la lisis del trombo causante y restaurar el flujo sanguíneo lo antes posible.  Cuando el accidente es hemorrágico, de requerirse, hay que drenar el coagulo antes de que la presión dentro del cráneo acabe con la vida del paciente. La enfermedad hemorrágica por aneurisma, por igual debe diagnosticarse rápido para instalar el tratamiento, evitando así un resangrado.

El tumor cerebral es un término que de solo leerlo causa pánico. Hay diferentes tipos y localizaciones, y en función de esto será el tratamiento a realizar. En los casos que se encuentren en áreas cerebrales de funciones importantes como el habla, realizamos las cirugías con el paciente despierto, lo que nos permite, con una continua evaluación, percatarnos si nuestro gesto está haciendo algún daño en la función. Los límites de las áreas funcionales del cerebro son imposibles de diferenciar a simple vista, y en medicina existe el principio básico primun non nocere (primero no hacer daño). Evidentemente es una cirugía que se realiza con un equipo de neurofisiólogos, psicólogos y anestesiólogos con una preparación especial. Otra herramienta utilizada con frecuencia, que nos permite localizar y delimitar las áreas del encéfalo, es la neuronavegación. En palabras llanas y como en general la describo a mis pacientes, es un GPS del cráneo que hace correspondencia entre la realidad y los estudios de imágenes del paciente, dándonos una orientación precisa y milimétrica de dónde exactamente nos encontramos dentro de un determinado estudio radiográfico… Hay tumores que dada su naturaleza y localización pueden ser tratados por radiocirugía, una técnica que consiste en aplicar radiaciones de alta precisión dentro de una determinada lesión, lo que nos garantiza no hacer daño en el tejido sano circundante, que tradicionalmente ha sido el problema de las radiaciones en la cabeza. Contamos con GammaKinfe y acelerador lineal, ambas tecnologías con excelentes resultados científicamente demostrados.

La endoscopia, tanto a nivel craneal como a nivel de la columna, es tendencia mundial. Cada día son más los casos tratados a través de este instrumento, que mediante una cámara de alta definición nos transmite la imagen a un monitor y podemos navegar en el cerebro como si se tratase de un videojuego; por medio de ella se pueden tratar un gran número de enfermedades.

Es difícil hablar de neurocirugía sin hacer mención a la cirugía de columna vertebral y medula. Los avances de implantes y técnicas han revolucionado la forma tradicional de tratar las enfermedades del raquis. La tendencia a intervenciones mínimamente invasivas reducen el tiempo de hospitalización, recuperación y por ende las complicaciones. Actualmente la mayoría de los procedimientos se realizan contando con un sistema de neuromonitoreo transquirúrgico, en el que un médico neurofisiólogo a través de electrodos colocados en todo el cuerpo del paciente, aún en uno anestesiado, puede advertir posibles daños neurológicos que repercutirían en los movimientos o sensibilidad del paciente, haciendo la intervención mucho más segura.

Mencionar todos los avances disponibles dentro del campo de la neurocirugía abarcaría más de la totalidad de este ejemplar, pues la medicina avanza cada minuto con el único objetivo de llevar salud y calidad de vida a nuestros pacientes. La práctica de esta especialidad es cada día más diferente en comparación a años anteriores, por lo que un neurocirujano sin respaldo tecnológico no es nada, y alta tecnología sin un personal capacitado, tampoco.

Cita: “Gracias a la tecnología la neurocirugía avanza cada minuto con el único objetivo de llevar salud y calidad de vida de los pacientes”.

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