Muy interesante!

Verde que te quiero verde. Vivir más cerca de zonas verdes, como parques, puede ser un factor que protege frente a la enfermedad cardiovascular y cerebrovascular, como infartos o ictus. Lo asegura un estudio que se publica en el Journal of the American Heart Association, el primero de su tipo que ha investigado el impacto de las zonas verdes en los marcadores de estrés y enfermedad cardiovascular a nivel individual. Durante cinco años, este equipo de la Universidad de Louisville (EE. UU.) obtuvo muestras de sangre y orina procedente de 408 personas de diferentes edades, etnias y niveles socioeconómicos. A continuación, evaluaron los biomarcadores de lesiones en los vasos sanguíneos y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

¿Dormir poco, o mucho? El tiempo que dormimos está relacionado con el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y hasta la muerte, según un estudio de más de 116.000 personas en siete regiones del mundo, publicado en el European Heart Journal. La investigación concluye que tanto dormir poco, como hacerlo en gran cantidad, no es conveniente. Señala que, en comparación con las personas que dormían el tiempo recomendado, los que durmieron ocho a nueve horas tenían un riesgo mayor del 5%; entre nueve y diez, un 17%, y las que dormían más de diez, un 41%. Además, el estudio detectó un aumento del riesgo, en un 9%, para las personas que durmieron un total de seis horas o menos, pero este hallazgo no era estadísticamente significativo.

Terapias contra la demencia. Instigadores de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, han identificado los procesos genéticos involucrados en la neurodegeneración que se producen en la demencia, lo que podía desarrollar terapias para retrasar o detener el curso de la enfermedad, según se publica en la revista Nature Medicine. Los científicos descubrieron dos grupos principales de genes involucrados en mutaciones que llevan a una sobreproducción de una proteína llamada TAU, un sello distintivo de la pérdida progresiva de neuronas que se observa en las principales formas de demencia. De ahí, el equipo buscó en una base de datos los efectos genéticos de medicamentos experimentales para identificar aquellos que podrían alterar la neurodegeneración.

¿Por qué los pacientes mienten a sus médicos? Según un nuevo estudio publicado en JAMA, entre el 60 y el 80 por ciento de las personas encuestadas ocultaron información a su médico que podría ser relevante para su salud. Además de hablar sobre la dieta y el ejercicio, más de un tercio de los encuestados no lo hicieron cuando no estaban de acuerdo con la recomendación de su médico. Otro escenario común fue no admitir que no había entendido las instrucciones de su médico. Cuando los encuestados explicaron por qué no eran transparentes, la mayoría dijo que querían evitar ser juzgados, y no deseaban que se les diera clases acerca de lo malos que eran ciertos comportamientos. Más de la mitad estaba simplemente demasiada avergonzada para decir la verdad.

Fabrican mini placentas. Investigadores de la Universidad de Cambridge publicaron en la revista Nature un estudio sobre una innovadora técnica para analizar el desarrollo de la placenta humana mediante cultivos de laboratorio, que permitirá aumentar el conocimiento sobre enfermedades durante el embarazo. De este modo, se podrán estudiar muchos trastornos que se producen durante ese proceso como la preeclampsia, la restricción del crecimiento y la muerte fetal, que tienen su origen en un crecimiento anormal del feto dentro de la placenta durante el primer trimestre.

Pautas ‘oficiales’ para hacer ejercicio. El Departamento de Salud y Servicios Humanos acaba de publicar una nueva edición de las Directrices de actividad física para los estadounidenses. Las nuevas pautas recomiendan que los adultos hagan semanalmente un mínimo de 150 minutos de actividad física a una intensidad que aumente la frecuencia cardíaca. Las personas de más edad deberían añadir ejercicios para el equilibrio. Además, con excepción de las mujeres embarazadas o lactantes, es aconsejable que, al menos dos veces por semana, levanten pesas utilizando los principales grupos de músculos. Por primera vez, las directrices no ponen como condición que la actividad física se realice en periodos de 10 o más minutos consecutivos para que sea válida. Toda la actividad cuenta.